viernes, 23 de mayo de 2008

DESPISTES

Eres un despistado, ya te has vuelto a dejar la comida en casa.

Eres un despistado, ya te has vuelto a dejar los papeles del coche en casa. (Vuelta a Leganés desde Guadalajara y para Bellreguart – Valencia).

Eres un despistado, ya te has vuelto a dejar las llaves y encima me despiertas a las tantas.



Eres un despistado, ya te has vuelto a dejar el tapper en el curro.

Eres un despistado, ya te has vuelto a olvidar el cumpleaños de Fulanito de Tal.

Y así es mi vida, un continuo episodios de despistes, pero lo que si puedo decir que son despistes de cosas poco importante y la verdad que con los años he ido mejorando, me he vuelto mas metódico y eso me ha servido para que se note menos los despistes pero continúan ahí, esperando que mi método falle y me hagan quedar mal.

El despiste que más cachondo que no el más importante, porque ese no lo recuerdo. Fue hace unos años seria en octubre o noviembre de 1999, por esa época me gustaba mucho dormir y salir casi todos los días a tomarme unas cervezas o lo que fuera. Cuando tienes que levantarte a las 7:15 a currar en El Corte Ingles en corbata y la noche anterior has llegado a las 3:00 pues aparece el conflicto.

En un día de esos me levante físicamente, pero mentalmente estaba todavía en los brazos de Morfeo. Hice todo como un autómata, vestirme, desayunar, el nudo de la corbata, salir para la estación, evitar que me pillaran los coches, etc. Cuando llegue a Atocha mi objetivo era llegar a Chamartín sentado ya que desde Leganes estuve de pie y lo logre. Nada mas sentarme me quede tronchado, cuando me desperté el tren estaba entrando en Chamartin, me estire y mire al suelo para rogar al que fuera tener un buen día. Mi sorpresa fue cuando descubrir que los dos pies que tenia debajo de mi no coincidían en los zapatos, mire alrededor, comprobé que eras míos y pude afirmar que me había puesto zapatos distintos, eso si cada uno en su pie correspondiente. En ese momento me di cuenta que andaba como cojo pero le echaba la culpa al cansancio de no dormir. En ese momento pensé que todo el mundo se había dado cuenta de mi error y que me miran. Que mal rollo.

Al final llame al trabajo diciendo que había pasado mala noche, era cierto tenia un poco de resaca, me volví para casa y me cambie de zapatos, bueno de un zapato.

3 comentarios:

Mariano dijo...

Si lo que no te pase a ti... por desgracia se de lo que hablas y Vicente tb,un saludo y no te digo na de lo que has tardado porque yo tambien soy la leche.

Lidia dijo...

Menos mal que el viernes no te olvidaste del paraguas...

Pau dijo...

Jajaja, yo me fui un dia al instituto en zapatillas de andar por casa...
Que palo...