Viernes antes de la Boda de Mariano y Almudena.
- Nos ha llamado Mariano, que nos pasáramos por su casa para tranquilizarle, bueno para rescatarle que esta muy agobiado en casa con tanta visita - Es lo primero que me digo Lidia a llegar a su casa.
- Por supuesto para eso somos los testigos.
Llamamos a su casa y como el séptimo de caballería nos dispusimos a salvar a Mariano, el objetivo era sacarle de casa para que se despejara un poco de estas últimas horas como soltero.
- ¿Dónde esta la cámara de video? – Preguntaba Mari Paz (madre de Mariano).
- En Guada, se me ha OLVIDADO en casa - contesto Mariano.
Esa era la ocasión y la aprovechamos.
- No os preocupéis, vamos ahora mismo Mariano, Lidia y Yo, así sale Mariano y se despeja.
- Vale pero tener mucho cuidado con el coche - nos decía Mari Paz.
Creo que nunca he tardado mas en ir desde Humanes hasta Guadalajara, todo por culpa de un coche que iba delante nuestro con claros síntomas de embriaguez y no me atrevía a adelantarle, la responsabilidad era muy grande.
Cuando llegamos a Guadalajara a casa de Almudena y Mariano, este cogió la cámara y nos dispusimos a marcharnos de nuevo a Humanes, pero Mariano nos comento que si queríamos cenar tranquilos en casa, nosotros accedimos y nos comento que le iba a venir muy bien un poco de tranquilidad. Eso es lo que pensaba él.
Después de cenar nos preparamos para irnos a Humanes, cogimos la cámara y salimos de casa. Al salir del portal le pregunte de coña a Mariano:
- ¿Has cerrado bien la casa?
- Me cago en D..s se me han OLVIDADO en casa, joder vaya cabeza que tengo.
- No te preocupes Almudena tiene las suyas ¿no?, mañana que abra ella la puerta y ya está – solucionaba la situación Lidia.
- Vale me parece muy bien no quiero mas jaleo por hoy – contestaba el pobre Mariano.
- Pues vámonos que dentro de unas hora te casas – Dije para hacer la gracia.
En ese momento me metí la mano en los bolsillos del pantalón para coger las llaves y nos estaban se me había OLVIDADO en casa de Mariano.
Fijaros en esta pequeña tabla de la verdad, hicimos la opción que menos posibilidades teníamos y la clavamos.
Llaves Coche SI – Llaves Casa SI = A Humanes.
Llaves Coche SI – Llaves Casa NO = A Humanes.
Llaves Coche No – Llaves Casa SI = A Humanes.
Llaves Coche No – Llaves Casa NO = En la puta calle tirados.
Hicimos un gabinete de crisis, salieron las ideas mas disparatadas y ya que no se nos había olvidado la cámara, grabamos la situación.
Al final Mariano llamo a Almudena que vivía en Guadalajara, mientras le explicaba los sucedido, me hubiera encantado grabar la cara de Almudena escuchando la situación surrealista.
Almudena se pasaría con su padre, nos advirtió que tardaría un poco ya que, se tenia que vestir y despertar a su padre, futuro suegro de Mariano, aunque yo pensaba que no lo iba a ser, molestar así al suegro 12 horas mas o menos antes de la boda no debe ser un buen comienzo.
Así que nos toco esperar, nos pregunto Mariano:
- ¿Conocéis al padre de Almu?
- No – Respondimos los dos
- Es muy grande, tiene unas manos gigantes y es majísimo.
- Ah vale.
Yo solo pensaba en las manos grandes y que una persona por muy maja que sea, si se le despierta recién acostado, para decirle que por un despiste de su futuro yerno y un amigo hay que levantarse, tiene que mosquear, además se suma que de los dos yo era el mas débil, no porque no valga nada (como dice la abuela de Mariano) sino por que no me iba a casar en unas horas después con su hija.
En unos minutos apareció el coche con Almudena y su padre. Mariano no mentía es muy grande, nos presentamos, lo de las manos que me dieron dos vueltas sus dedos a las mías y los de majo era otra verdad pero en todo momento había una mirada en su cara de perplejidad pensando, “Esto es surrealista yo tenia que esta en mi cama descansando ya que queda pocas hora para que se case mi hija pequeña y estoy aquí con estos, que tienen cabeza por que la llevan pegada al cuerpo”.
Y esta es la historia de Tres Despistes y Una Boda.
Darle las gracias al padre de Almudena por no matarnos (un juez le hubiera dado la razón), por sacarnos las castañas del fuego y ser tan majo en esa situación.
A Almudena por mantener en todo momento la sonrisa y aceptar al que iba a ser su marido y es su marido así como es. También por mantener nuestra amistad después de esta situación.
A Mariano, por estas situaciones y otras muchas más que he pasado y pasaré con él. No cambies que los despistes dan para escribir muchos.
Y a Lidia porque por su culpa he conocido a esta gente tan maravillosa.
OS QUIERO.
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4 comentarios:
Y nosotros a ti tb te queremos aunque haya veces que no lo parezca...jajajaja!!! es mi ultima anecdota de soltero y no so me olvidara jamas, la verdad es que no se me ocurre nadie mejor para pasarla que contigo y con Lidia... y los santos las virgenes y los dioses que vinieron...
Un abrazo.
Por cierto, la tabla de la verdad esta que te cagas,no lo habia visto de esa forma,jajajaja!!! como ya he dicho alguna vez somos la ostia.
Me gusta cuando cuentas anécdotas... la verdad es que en ese momento supimos que estábamos haciendo historia. Jajaja.
Que bueno es leer la historia de manos uno de los protas... A mi me la conto mi hermano...
Esas cosas son las que con los años quedan en el recuerdo y cuando las rememoras al lado de las personas con las que las viviste, te siestes igual que en ese momento...
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